Revés bendito 

“Ahora es, no lo puede dejar ir. Está muerto” me dijo Mario, un amigo de mi universidad tan o más fanático que yo por el tenis en referencia a Reilly Opelka, un enano de 2 metros 11.  “Perdió el primer saque, está igual que el inicio del segundo” respondí con miedo, por lo sucedido en…